Sorber y soplar: la imposible recuperación de las playas entre Dénia y Oliva planteada por la Generalitat Valenciana
OPINIÓN - MANUEL PEINADO LORCA. Catedrático emérito. Universidad de Alcalá. Mi residencia veraniega está en Dénia. Por mis propias observaciones y por el testimonio de otros vecinos del lugar más veteranos que yo sé que durante décadas las playas que se extienden desde Les Marines hacia el norte, camino de Els Poblets, El Verger, Pego y Oliva eran playas de arena que parecían tan permanentes como el Montgó. Hoy sé que aquella permanencia era un engaño geológico. Una playa no es una cosa inerte, sino un proceso dinámico; no es un solar junto al mar, sino una frágil franja de arena en movimiento. También he visto cómo se estrechaban, retrocedían o desaparecían algunos de aquellos arenales. Y cómo se intentaba remediarlo vertiendo arena desde camiones o dragas, para que el mar la redistribuya —o se la lleve— hasta la próxima temporada de temporales. Las playas actuales se parecen demasiado a vertederos provisionales de arena: depósitos artificiales que deben reponerse periódicamente porqu...