Los expertos detectaron olas de 4,5 metros en Dénia: «Hay que parar la presión urbanística en la costa»
Publicado: viernes, 23 enero, 2026 - Dénia | Arturo Ruiz
Alertan de que la borrasca Harry siguió los mismos patrones que Gloria y que los temporales en invierno irán a más «con vientos y lluvias más intensos»
Olcina advierte de que en sectores de primera línea regularmente afectados «debe pensarse en retranqueos e incluso desalojos: lo que no se puede hacer es engañar a la gente diciendo que construyendo diques o aportando anualmente arenas se soluciona el problema»
Aemet decreta una nueva alerta por temporal frente a las costas de la Marina Alta para mañana sábado: es la nueva borrasca Ingrid
La de Harry no ha sido una borrasca cualquiera. Según el Instituto de Ecología Litoral ha dejado estampas muy poco habituales en las comarcas alicantinas. Esa entidad ha centrado especialmente el foco en Dénia, donde se han alcanzado durante esta semana olas cercanas a los 4 metros y medio.
Los expertos del instituto han explicado que eso se debe a que han sido olas de direccion noreste, mucho más embravecidas porque han corrido por una zona libre de obstáculos. Y por lo tanto se encuentran «fuera del parámetro de lo normal aunque como es lógico no han sido tan virulentas como en la borrasca Gloria de 2020, cuando en Dénia llegaron a los 9 metros de altura».
Pero en realidad, este temporal ha continuado los mismos patrones que el de Gloria, según ha confirmado a preguntas de este diario el el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina: «Ha sido muy similar aunque en esta ocasión la peor parte se la ha llevado Cataluña».
El presente enero de 2026 está siendo muy volcánico en el clima, con un encadenamiento de borrascas, lluvias y un temporal de mar y viento que ayer jueves obligó a la Policía de Dénia a precintar espacios públicos. Muy poco que ver pues con las míticas calmes de gener de tiempo apacible y soleado tan rememoradas en esta ciudad.
Olcina certifica que «en los últimos años, al menos desde 2017, se vienen registrando temporales marítimos intensos en enero. Que se produzcan estos temporales de invierno entra dentro de lo normal, pero la frecuencia ahora es mayor que antes».«Lo que no es normal y puede estar relacionado sin duda con el cambio climático, es la intensidad que están mostrando».
De cara al futuro, este experto remarca que al menos se producirá un temporal fuerte cada invierno : «Incluso ya hemos contabilizado dos temporales marítimos en un mismo año como ocurrió en 2020 (enero y marzo)».
Así que este tipo de sucesos costeros adversos van a ir a más: «Si no en frecuencia (uno o dos al año, ya es una cifra preocupante) si en intensidad, porque conforme avance el proceso de calentamiento atmosférico y marítimo con aguas del Mediterráneo cada vez más cálidas, los fenómenos de inestabilidad atmosféricas movilizarán más energía y esto se traduce en vientos y lluvias más intensos». Y, como consecuencia «más daños económicos y, lo que es peor, víctimas mortales en las zonas más afectadas».
Quizás la mejor prueba de todo esto es que para mañana sábado 24 de enero Aemet ha decretado la enésima alerta amarilla frente al litoral de la Marina Alta –entre las 4.00 de la mañana y doce del mediodía– por un nuevo temporal en el mar: habrá viento del oeste de 50 a 60 km por hora equivalente a fuerza 7. Es la llegada de una nueva borrasca: se llama Ingrid, en este caso.
¿Qué medidas deben tomarse en primera línea?
«Por supuesto, debe producirse un cese en la presión urbanística de la primera línea de costa». E incluso, añade este científico, «en algunos sectores, regularmente afectados, debe pensarse en retranqueos e incluso desalojos, especialmente si se trata de viviendas en dominio público marítimo-terrestre».
Todo eso «debe hacerse con acuerdos entre administraciones (estatal, regional y local) y propietarios o concesionarios. Pero tarde o temprano tendrá que llevarse a cabo. El clima están dando señales de que este proceso, lamentablemente, no va a ir a menos, sino todo lo contrario».
Por eso, «lo que no se debe hacer es engañar a la gente diciendo que construyendo diques o aportando anualmente arenas se va a solucionar el problema. Porque el proceso de cambio climático es más rápido y más enérgico de lo que señalaban los modelos a principios de este siglo. La sociedad y sobre todo los gobernantes deben ser conscientes de ello y acelerar las medidas de adaptación, si no se quiere perder más dinero en el futuro ni que ocurran fallecimientos por causa de estos eventos extremos», concluyó Olcina.
Créditos: https://lamarina.eldiario.es/2026/01/23/los-expertos-detectaron-olas-de-45-metros-en-denia-hay-que-parar-la-presion-urbanistica-en-la-costa/

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