La desolación de las playas de Dénia tras amainar la borrasca Harry












📷FOTOGRAFÍAS DE TINO CALVO

Los operarios trabajan ya en la reparación de los daños

La borrasca Harry da ya sus últimos coletazos y lo peor parece que pasó ya ayer y durante la pasada madrugada. El viento y la lluvia han amainado, y eso ha permitido que el Ayuntamiento de Dénia y la concesionaria del mantenimiento de las playas, Pavasal, hayan comenzado ya los trabajos para devolver la costa a la normalidad. El rastro del temporal, no obstante, seguía bien visible esta mañana en la costa dianense.

En lo que a inundaciones se refiere, fue en el litoral norte donde se produjeron las más significativas. Numerosas calles siguen hoy anegadas, mientras los operarios comenzaban los trabajos. Piedras, cañas e incluso algún tronco llenaron también muchos tramos de playa, tanto en esta zona como en la costa sur, les Rotes.

Otra de las estampas que ilustra la fuerza del temporal está en la Marineta Cassiana. Las barreras de posidonia han cumplido con su papel de protección, evitando que el mar saltara al paseo marítimo. Esta mañana se podía ver enormes montañas de restos de esta planta acuática, acumuladas en el límite de la playa con el paseo.

Créditos: https://www.google.com/url?rct=j&sa=t&url=https://lamarina.eldiario.es/2026/01/21/la-desolacion-de-las-playas-de-denia-tras-amainar-la-borrasca-harry/&ct=ga&cd=CAEYACoUMTY2NzIwMjU2ODU0MTQ5ODc4ODcyGjQxY2Y5MTA2ODZhMGE5MGQ6Y29tOmVzOlVT&usg=AOvVaw0GqsHgbvkthV1lT7V0r8y5

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Cuando el mar se calma, queda el paisaje: el día después en la costa de Dénia

21 de enero de 2026 - 13:33J. Justo Moncho

Ha pasado un día desde que el temporal asociado a la borrasca Harry llegara a Dénia y dejara su huella en la costa. Hoy, el mar ya no tiene nada que ver con el de ayer: la imagen es distinta, con menos violencia a simple vista, pero está lejos de estar en calma. Y, de hecho, la AEMET mantiene la vigilancia para mañana con dos avisos amarillos que afectarán al litoral norte de Alicante, donde se encuadra la costa dianense.

Uno de ellos es por viento, con rachas máximas de 70 km/h (componente oeste) entre las 04:00 y las 17:59 horas. El otro aviso es por fenómenos costeros, también de nivel amarillo, activo entre las 00:00 y las 08:59 horas, con viento de componente oeste y olas de hasta 3 metros mar adentro.

Un paseo por la costa para medir el golpe del temporal

Con el mar todavía removido, hemos recorrido varias playas de Dénia para comprobar de cerca qué queda tras el paso de Harry. Y la sensación es clara: la arena ha vuelto a retroceder en algunos puntos y el litoral ha cambiado de cara en apenas 24 horas.

En algunos tramos, el agua ha engullido nuevamente la arena, dejando una línea de costa más estrecha y, en otros, el Mediterráneo llega a mostrarse tan cerca que prácticamente desemboca en la carretera de Les Marines. La imagen impresiona porque no hace falta que el mar salte a la calzada para sentirlo encima: basta con ver cómo el margen entre agua y asfalto se reduce a mínimos.

Les Deveses aguanta… y Blay Beach sigue sin arena

En Les Deveses, la arena regenerada ha retrocedido en algunos puntos. No es un derrumbe total, pero sí un recordatorio de lo frágil que es el equilibrio cuando entra un episodio de mar fuerte: lo que hoy está, mañana se mueve.

En el entorno de Blay Beach, el panorama vuelve a ser el de siempre, pero más crudo: no hay arena. Y no es algo nuevo. Como ya se veía antes del temporal, esa batalla se perdió hace tiempo. El temporal solo deja más a la vista lo que ya estaba ahí: escombros, piedras y charcos que parecen lagunas, con un paisaje que resulta difícil de asumir para quien recuerda esa zona con playa.

La estampa, en conjunto, es desalentadora. Y lo es más porque todavía es pronto para saber hasta dónde llegan las consecuencias reales y qué margen hay para hablar de recuperación. Hoy, la costa de Dénia sigue en modo supervivencia: el mar afloja, sí, pero la calma aún no ha llegado.

Créditos.. https://www.denia.com/cuando-el-mar-se-calma-queda-el-paisaje-el-dia-despues-en-la-costa-de-denia/

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Harry o la vulnerabilidad de la zona del Beach Club que tramita el Consell en Dénia y de otras áreas inundables ya urbanizadas

Agró apela al Ministerio para que evite que se siga construyendo frente al mar ante las políticas de la Generalitat, que trabaja en una revisión del plan contra inundaciones Patricova y tramita el centro de hostelería en el puerto

El paso de la borrasca Harry por la Marina Alta deja este martes un potente rastro en todo el litoral de Dénia, donde el oleaje empujó con fuerza inundando un buen número paseos marítimos y playas, o el mismo puerto de la ciudad. De nuevo, el ímpetu de la naturaleza pone de relieve la fragilidad de la primera línea de costa, poblada de edificaciones. Y es que muchas de ellas se encuentran en zona inundable.

Eso mismo ha querido visualizar Agró – Acció Ecologista. Su representante en la comarca, Joan Sala, realizó un recorrido fotográfico por algunos de los puntos más sensibles del litoral dianense. El collage muestra el mar invadiendo playas, golpeando la zona del puerto, alcanzando las dunas de la retaguardia del Raset, donde están los cordones de protección del área de nidificación del corriolet… pero alcanzando también urbanizaciones, anegando sus calles… El agua del mar llegó a cruzar este martes al otro lado de la carretera de les Marines en algunos tramos.

Eso obliga, considera Agró, a repensar el modelo urbanístico y a incidir en una legislación que ponga coto a la edificación en zonas inundables y atienda los mensajes que lanza la naturaleza en estos tiempos de cambio climático. «Otra vez el mar ha vuelto a sacar su escritura de propiedad», señala Sala.

Agró apela al Ministerio para que evite que se siga construyendo frente al mar ante las políticas de la Generalitat, que trabaja en una revisión del plan contra inundaciones Patricova y tramita el centro de hostelería en el puerto

El paso de la borrasca Harry por la Marina Alta deja este martes un potente rastro en todo el litoral de Dénia, donde el oleaje empujó con fuerza inundando un buen número paseos marítimos y playas, o el mismo puerto de la ciudad. De nuevo, el ímpetu de la naturaleza pone de relieve la fragilidad de la primera línea de costa, poblada de edificaciones. Y es que muchas de ellas se encuentran en zona inundable.

Eso mismo ha querido visualizar Agró – Acció Ecologista. Su representante en la comarca, Joan Sala, realizó un recorrido fotográfico por algunos de los puntos más sensibles del litoral dianense. El collage muestra el mar invadiendo playas, golpeando la zona del puerto, alcanzando las dunas de la retaguardia del Raset, donde están los cordones de protección del área de nidificación del corriolet… pero alcanzando también urbanizaciones, anegando sus calles… El agua del mar llegó a cruzar este martes al otro lado de la carretera de les Marines en algunos tramos.

Eso obliga, considera Agró, a repensar el modelo urbanístico y a incidir en una legislación que ponga coto a la edificación en zonas inundables y atienda los mensajes que lanza la naturaleza en estos tiempos de cambio climático. «Otra vez el mar ha vuelto a sacar su escritura de propiedad», señala Sala.

Y es que, incide el representante de Agró, «por mucho que queramos ponerle impedimentos y construir en estas zonas», el mar acaba reclamando lo que es suyo. Eso, además del riesgo que puede suponer incluso para la vida de las personas edificar en áreas tan proclives a la inundación.

En defensa del Patricova y una apelación al ministerio

Situaciones como las que deja la borrasca hacen, a juicio de Sala, más perentoria la necesidad de incidir en las herramientas de protección del territorio frente al cambio climático, como la del plan contra inundaciones Patricova que el gobierno de la Generalitat quiera ahora revisar. Hay que aprender, opina Agró, la lección que deja Harry: «Que sirva de señal para decirle a la administración que el mar tiene escritura de propiedad y hay que ir con cuidado con estas cosas». «Es una auténtica barbaridad seguir construyendo junto al mar y en zonas urbanizables», insiste Sala.

En este sentido, Agró apela también al Estado ante los intentos de cambios normativos que promueve el gobierno autonómico. Sala avanzó que la organización ecologista va a remitir un informe con las fotografías tomadas en la costa de Dénia al Ministerio para la Transición Ecológica, «a ver si toman cartas en el asunto de una vez y se acaba con esto».

Tamarits: La vulnerabilidad del lugar donde la Generalitat tramita el centro de ocio con Beach Club

Entre esas zonas que se muestran vulnerables ante estos episodios está la de los Tamarits (también conocida como Tamarindos), frente al Raset y en el límite del dominio portuario. Allí donde Puertos de la Generalitat está tramitando la construcción de un centro de hostelería con Beach Club que ha despertado un importante malestar entre la ciudadanía, y en el Ayuntamiento de Dénia, que se opone al proyecto y a que el gobierno autonómico continúe obrando en el puerto sin contar con la opinión de la ciudad.

Las imágenes remitidas por Agró muestran cómo el mar golpeaba tras el mediodía el dique de escollera que protege toda esa zona, y avanzaba a su lado por la playa. También se aprecia en la foto cómo incluso la erosión causada por la fuerza del mar había dejado parcialmente al descubierto la conducción de un emisario.

Un escenario que se repite (y cada vez más)

Lo relevante es que, además, la estampa no es nada inusual. Se repite en distintos temporales , cada vez más frecuentes con el cambio climático, y en alguna ocasión no solo ha anegado toda la zona de los Tamarits, sino que ha llegado a pasarle literalmente por encima, llegando a inundar el paseo marítimo y la carretera que la separan del casco urbano, como se ve en el siguiente vídeo del año 2019:

Urbanizaciones y calles inundadas

Harry también deja imágenes de inundación en suelo urbano, en distintas urbanizaciones de este primer tramo de les Marines. La foto más potente es la que muestra uno de los viales de la zona de Las Brisas, junto a la playa de les Marines, totalmente anegado:

También en la zona del llamado Blay Beach, donde uno de los viales que accede al mar junto a la urbanización Las Olas se inundó por completo:

El mar se traga las playas

Como se aprecia en otra de las fotografías tomadas por Sala en la Punta del Raset, el mar alcanzó el aparcamiento del restaurante Fernando. Es decir, que atravesó toda la playa.

No sólo quedó anegada la zona de estacionamiento del restaurante. Cerca de allí, el oleaje alcanzó el cordón de protección de la zona de nidificación del chorlitejo patinegro o corriolet, en las dunas de la playa.

Créditos: https://lamarina.eldiario.es/2026/01/21/borrasca-harry-denia-beach-club-zonas-inundables-urbanizadas/

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